sábado, 9 de noviembre de 2019

Las instituciones municipales portuguesas y su adopción de las tecnologías 2.0:propuesta de un Indicadorde Web Social

Las instituciones municipales portuguesas y su adopción de las tecnologías 2.0:propuesta de un Indicador de Web Social

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Resumen

El propósito del estudio consiste en calibrar la adopción, a cargo de los municipios portugueses, de las tecnologías 2.0 como parte de su estrategia de comunicación digital. Para ello, y tras un análisis de contenido delos 308 sitios web del país, se creó un Indicador de Web Social (ICW) que, además de ofrecer una visión de con-junto, nos posibilitó identificar qué elementos, ya sean demográficos, económicos, geográficos, tecnológicos o políticos, afectan en mayor medida a esa adopción.Los resultados indican que las redes sociales, especialmente Facebook, son el elemento más difundido,y que los factores clave en la implementación de las herramientas 2.0 se vinculan, de forma significativa,con parámetros del desarrollo tecnológico de la lo-calidad, su presupuesto y población. Estos factores apuntan al litoral y, más concretamente, al Área Metropolitana de Lisboa como el sector más destacado en cuanto al uso de la web colaborativa en sus pautas de el Gobierno. A nivel ideológico, sin embargo, no existen diferencias entre ayuntamientos gobernados por partidos de izquierda o derecha en su consideración de las funcionalidades examinadas

s es indiscutible, ya que suponen su interlocutor gubernamental y su ente de representación política más inmediatos. En el presente contexto, “las sociedades y las organizaciones son permanentemente construidas por sus miembros a través de procesos comunicativos” (Johansson, 2007: 93); una circunstancia que no es ajena a la administración pública, donde el cambio de paradigma ha ocasionado, pese a su cariz burocratizado y parco en innovación, un fuerte impacto.Según Vos (2009), las organizaciones gubernamentales han de cumplir con tres funciones a nivel comunicativo. En primer lugar, la comunicación corporativa (¿quién?) concibe la organización como un todo, incluyendo sus objetivos y la responsabilidad en su cumplimiento. En segundo lugar, la comunicación política (¿qué?) respalda las diversas áreas de actuación, como la educación, la economía, el transporte o el medio ambiente. Finalmente,la comunicación interna (¿cómo?) se ocupa de los procesos inherentes a la coordinación del organismo. Estas funciones deben ser implementadas me-diante la utilización de lo que se ha dado en denominar e-Gobierno, una innovación capaz de mejorar procesos administrativos y gestiones técnicas a nivel institucional. En este sentido, el gobierno electrónico conlleva implícitamente un doble desafío: hacer más eficiente el sector público y establecer una relación horizontal entre ciudadanos y entidades.El pilar sobre el que se sostiene el e-Gobierno es el formado por las TIC,que “prometen una transferencia de servicios más rápida, una mayor comunicación (por ejemplo, mediante la Web 2.0) y una plataforma más atractiva para el diálogo cívico” (Wang y Feeney, 2016: 297). Un elemento, la web colaborativa, resulta imprescindible para aumentar la interactividad con las audiencias y originar un mayor compromiso público, o public engagement (Rowey Frewer, 2005). Entre las herramientas 2.0 se incluyen, sucintamente, “redes sociales como Facebook y Google+, servicios de micro blogging como Twitter,blogs, wikis y sitios para compartir contenido multimedia como YouTube yFlickr” (Magro, 2012: 149).Así, las redes sociales se perciben como instrumentos para gestionar es-tratégicamente las relaciones entre administraciones y públicos digitales (Lo-vari y Parisi, 2015), y no sólo mediante la transparencia o la participación,sino también a través de la promoción de la identidad propia y la divulgaciónde actos simbólicos (DePaula, Dincelli y Harrison, 2018). Del mismo mo-do, investigaciones precedentes señalan que el elemento de la Web 2.0 másextendido entre los municipios es el concerniente a las redes.

De la Web 2.0 : antecedentes y consecuencias dela actitud e intención de uso de las redes sociales

De la Web 2.0 : antecedentes y consecuencias dela actitud e intención de uso de las redes sociales


RESUMEN La Web  crea una base de conocimiento e información semántica y cualitativa y proporciona una herramienta esencial para la aceptación y funcionalidad de la publicidad de la em-presa. La estrategia de ebranding en este entorno consigue la fidelización del usuario. Este trabajo analiza los antecedentes y consecuencias de la actitud e intención de uso de redes sociales en el entorno 3.0. Se utilizan modelos de ecuaciones estructurales y una muestra de 345 internautas. Los resultados confirman las relaciones propuestas.

Desde el punto de vista del marketing, esta Web 2.0, permite construir un mensaje publicitario que será difundido median-te una tecnología digital avanzada. La codificación semántica de dicho mensaje puede incluir información no presente a simple vista para el usuario. Efectivamente, las tecnologías de la Web 2.0, que utilizan datos semánticos, se han implementado yusado a pequeña escala en compañías para conseguir una acumulación y personalización de datos más eficiente, como por ejemplo el grupo Antena 3, cuya estrategia 3.0 se basa en cuatro pilares: 1) la apuesta por el vídeo, 2) la socializan a través de las redes socia-les; 3) la distribución en multi soporte y, 4) los contenidos (Garmen-dia, 2012). Datos semánticos obtenidos a través de social media,social network y otros servicios colaborativos, como Flickr, Delicious,Digg, que extraen el sentido semántico y el perfil de los usuarios en lared correspondiente, permitiendo a la empresa el uso interactivo delos datos y ofreciendo contenidos con presencia en todas las redes yen todos los dispositivos (iPhone, iPad, etc.

En definitiva, la Web 2.0 (incluyendo la Web semántica), según sus creadores (W3C), se encarga de definir el significado de las palabras y facilitar que un contenido Web pueda ser portador de un significa-do adicional que va más allá del propio significado textual de dicho contenido (Inteco, 2012). Y así el W3C define la Web 3.0 como: “...una Web extendida, dotada de mayor significado en la que cualquier usuario en Internet podrá encontrar respuestas a sus preguntas deforma más rápida y sencilla gracias a una información mejor definida sobre lo que busca...”.En resumen, la Web 3.0 marca los principios para crear una base de conocimiento e información semántica y cualitativa. Se pretenden con ello, almacenar las preferencias de los usuarios (gustos, costumbres, conectividad, interactividad, usabilidad, etc.) y al mismo tiempo, combinándolas con los contenidos existentes en redes social ese internet móvil, entre otros, poder atender de forma más precisa las demandas de información y facilitar la accesibilidad a los contenidos digitales, proporcionando con ello, una herramienta esencial para la aceptación, adopción, flujo y funcionalidad de la publicidad de la em-presa con el objetivo de fidelizar al usuario con las marcas que se presentan en la red (Hernández y Küster, 2012)


El ebranding o gestión de marca online, en la Web 3.0, se configura como una de las herramientas más idóneas para aquellas estrategias empresariales centradas en la orientación hacia el cliente, es decir, preocupadas por la personalización de su mensaje, la interacción con el destinatario y el mantenimiento de una comunicación bidireccional con el cliente en aras de conseguir su fidelización (Castelló, 2010). En efecto, las empresas necesitan ya no sólo saber cómo debe ser su mensaje comercial sino cómo tratar con un usuario cada vez más elusivo y restrictivo que basa buena parte de sus decisiones en los impulsos generados a través de las redes y comunidades virtuales (Constantinides et al.,2008). La presencia en las mismas, de manera meramente decorativa o como intento pasivo de punto referencial, está de antemano condenada al fracaso, en un hábitat en el que lo fundamental se con-vierte en la conexión semántica y cualitativa con el usuario sin la presión directa del peso de la firma o del mensaje comercia.


ANTECEDENTES Y CONSECUENCIAS DE LA ACTITUD E INTENCIÓN DE USO DE LAS REDES SOCIALES EN LA WEB SEMÁNTICA

PERSPECTIVA DEL USUARIO En la actualidad, cualquier usuario de redes sociales recibe multitud de mensajes de marcas atendiendo a su perfil virtual y a sus hábitos de consumo. Posteriormente, aceptará la oferta remitida por la empresa o buscará otras que se adecuen más a sus necesidades de compra, bien un viaje, una película, un libro, ropa, etc. (Hernández yKüster, 2012). En el entorno 3.0, el usuario solo tendría que escribir“Quiero ver una película que me guste pero antes quisiera comer comida vegetariana. ¿Cuál es mi mejor opción?”. En la Web 3.0, su red social analizaría todas las posibilidades y le daría al usuario la mejor respuesta. “Cuanto más utilices tu red social, más sabe tu red sobre ti y tus gustos, y menos tienes que especificar para obtener la mejor respuesta”
















Boluda, I. K., & Fernández, A. H. (2013). De la Web 2.0 a la Web 3.0: antecedentes y consecuencias de la actitud e intención de uso de las redes sociales en la web semántica. Universia Business Review, (37), 104-119.

¿Qué ocurre con la confianza cuando los gobiernos locales se vuelven virtuales?

¿Qué ocurre con la confianza cuando los gobiernos locales se vuelven virtuales?


Resumen

Este artículo explora la formación de confianza entre sitios web de gobierno local (municipales)  y sus grupos de interés, así como su relación con el gobierno local real. Los resultados muestran prevalencia de la confianza en el entorno virtual, por lo que se indagan sus determinantes. El artículo se basa en metodología mixta: encuesta a usuarios de Internet, grupos focales y entrevistas a usuarios.

Palabras clave: Confianza, gobierno electrónico, TIC's, grupos de interés.



Abstract

This article explores the formation of trust among local  government websites (municipalities) and their stakeholders, as well as their relationship with the real local government. The results show a prevalence in the trust of the virtual environment, the determining factors are therefore analyzed. The article is based on a mixed methodology: a survey to Internet users, focus groups and interviews.

Key words: Trust, e-government, ICT's, stakeholders.



Introducción

Aunque la confianza es un ingrediente crítico de las comunicaciones humanas, incluyendo aquellas que animan los procesos políticos y las transacciones económicas (Labarca, 2008, 2009), muchas veces es ignorada. ¿De qué manera las Tecnologías de Información y la Comunicación (TIC's), particularmente Internet, contribuyen o no a mejorar este factor tan esencial? El presente artículo aborda esta relación entre el gobierno electrónico local (municipalidades) y sus usuarios/ciudadanos actuales y potenciales, comparando los mecanismos reales y virtuales que los conectan.

Desde la última década se viene estudiado el rol de las TIC's, y en particular Internet, en el gobierno electrónico (Belanger & Carter, 2008; Carter & Belanger, 2005; Horst, Kuttschreuter & Gutteling, 2007; Warkentin, Gefen, Pavlou & Rose, 2002). Uno de los temas críticos refiere al impacto de Internet en la confianza que el público tiene respecto de las instituciones y autoridades políticas. La mayor parte de las investigaciones se centran en la política en el nivel nacional o federal. Pero sabemos menos sobre qué ocurre con la confianza cuando los gobiernos locales aprovechan las ventajas de Internet y crean sitios web que permiten al público informarse, hacer transacciones y dar su opinión en temas de interés.

Este artículo estudia la confianza que las personas depositan en los sitios web municipales (gobierno electrónico local). Dos son los objetivos: a) indagar si tal confianza es mayor o menor que la que suscitan los gobiernos municipales offline, y b) explorar los determinantes individuales de la confianza en sitios web municipales. Para ello empleamos una encuesta a usuarios de Internet en la capital, 2 complementada con material de grupos focales y de entrevistas a usuarios de Internet.



Comunicaciones, confianza y gobierno electrónico

En la literatura y en la práctica de las organizaciones se ha ido reconociendo cada vez más la necesidad de gestionar una relación armónica con una amplia gama de públicos de interés, conceptualizados en el término anglosajón stakeholders debido a su poder para afectar los resultados del negocio e incluso su supervivencia (Argenti, 2009; Calderón, 2011; Porter & Kramer, 2011; Tironi & Cavallo, 2004; Van Riel & Fombrun, 2007; Villafañe, 2013).3 Los stakeholders son "aquellos grupos que, sin su apoyo, la organización no podría existir" (Freeman & Reed, 1983, p. 89). La palabra stake refiere a cualquier interés, derecho, reclamo o participación que tenga algún grupo o persona respecto de un emprendimiento y que puede afectarlo (Fleisher & Bensoussan, 2007). La teoría de stakeholders plantea que además de cuatro constituyentes primarios y estratégicos (clientes, empleados, accionistas y proveedores), existe un número indeterminado de stakeholders secundarios o del entorno (Clarkson, 1994; Freeman citado en Fleisher & Bensoussan, 2007): reguladores, medios de comunicación, expertos, comunidades locales, público general y, en definitiva, cualquier grupo o individuo.

Para los fines de este artículo, nos interesa analizar cómo las TIC's contribuyen o no a la confianza cuando los municipios se comunican con un importante grupo de interés: los usuarios actuales o potenciales del accionar municipal. Esto es importante ya que, como señalan Tironi y Cavallo (2004), el objetivo de la comunicación en las organizaciones es generar confianza con sus públicos de interés. En este contexto, comunicaciones no se refiere a distribuir mensajes centralizadamente, sino a una relación bidireccional a través de diferentes medios, con particular énfasis en Internet, en contraste al contacto cara a cara y el telefónico.



¿Por qué estudiar la confianza online en los gobiernos locales?

Como se ha discutido en diversos artículos,4 la confianza tiene múltiples acepciones, dependiendo del punto de vista epistemológico (racionalista, culturalista) con que se la comprenda; así mismo, puede considerarse un atributo relacional o de actitud respecto de un objeto. Siguiendo a Bannister y Connolly (2011), definimos confianza como la "disposición individual de ser vulnerable frente a una contraparte" (p. 139).

Elegimos esta definición ya que involucra aspectos clave de la confianza que están discutidas previamente en la literatura y que se adecuan al caso de estudio en dos aspectos. Uno, que ésta se presenta en situaciones de riesgo (Boon & Holmes, 1991; Butler, 1999; Luhmann, 1979), y dos, que asume una asimetría en la relación entre la organización y los stakeholders (Bannister & Connolly, 2011).


Al igual que Möllering (2001) entendemos la confianza como "un estado de expectativa favorable respecto de las intenciones y acciones de otros" (p. 404), lo que se traduce para este caso en las expectativas sostenidas por los stakeholders respecto de los sitios web municipales (confianza online) y de las propias municipalidades (confianza "real" u offline). Esto refuerza la idea de la confianza como un concepto relacional a la vez que funcional, en contraste con otras definiciones de corte más ontológicas como las que propone Uslaner (2002).